jueves, 5 de abril de 2007

SI DIOS NO EXISTE...

“Si dios no existe, todo está permitido…”
Dostoievski era un tipo abrumado por el sentimiento de culpa. Perseguía su propia redención a través de la literatura, en la que volcaba, por medio de sus personajes, las diversas facetas de su propia existencia: el vicioso, el jugador, el libidinoso, etc. Y los hacía perecer o arrepentirse como una forma de encontrar respuesta a su persistente interrogante, o para obtener algún tipo de paz espiritual.
Pero fracasó.
Posteriormente, J. P. Sartre aprovecha la frase del ruso para determinar el relativismo de la sociedad y la vida. El existencialismo materialista que este filósofo construye se asienta sobre bases demasiado trémulas, casi inexistentes, pues dependen de que una parte de la humanidad no crea en ellas. Para Sartre la vida no tiene sentido alguno en razón a que no hay dioses ni vida ultraterrena ni alma inmortal, lo que, finalmente, es una declaración en su propia contra, pues según su propio pensamiento es “necesaria” la existencia de dioses y alma inmortal para que la vida adquiera “sentido”.
Pero también fracasó.
Muchos otros pensadores, seudo pensadores y completos estúpidos, se han apoyado en la famosa frase para justificar lo injustificable, para confirmarse a sí mismos un sentido de la vida de acuerdo a sus egoístas intereses. “Si no hay dioses, entonces puedo yo convertirme en uno”, es lo que se lee entre líneas, puesto que estos tipos se autoproclaman “superiores” por el simple hecho de ser capaces de asesinar a sus semejantes sin sentir culpa.
Pero, ¿no era lo mismo lo que hacían –y hacen- las religiones, acudiendo precisamente al concepto contrario, lo que llevó a Voltaire a gritar: “¡Dios mío, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”?
Esta forma de pensamiento encierra una falacia profunda y, lo peor, estúpida. Se parte de la premisa que solo un dios o una religión es capaz de encauzar correctamente los actos humanos, lo que es, histórica e intelectualmente, falso. Los criminales no necesitan dioses, aunque se apoyan en ellos con frecuencia para justificar sus crímenes.
En otro artículo, donde planteo una breve opción a una ética atea, hago notar que las creencias son innecesarias para la existencia de una moral verdadera, pues ésta depende de ciertas relaciones fijas establecidas por la naturaleza de las cosas. Todo individuo depende de ciertos “ambientes” en los cuales debe asumir ciertos “roles”. La sociedad, la familia, el trabajo, etc., cada uno de estos ambientes requiere de normas que le permitan su más óptimo desarrollo. “Descubrir” y aplicar esas normas es lo importante; el “inventarlas” resulta tremendamente perjudicial pues el invento es una decisión individual y arbitraria.
Los monoteísmos son, éticamente hablando, completamente antinaturales, tanto por el hecho de querer reducir a la unicidad la multiplicidad natural, como por negar la naturaleza misma del hombre. Mientras la naturaleza impulsa al hombre a huir del dolor y perseguir el placer, estas religiones plantean todo lo contrario; consideran el placer un mal y el dolor una forma de redención. Desde una perspectiva siquiátrica, esto revela un trastorno sadomasoquista, una enfermedad mental y moral.
Si dios no existe, todo está permitido… Y si existe, está permitido todo lo que sus “representantes” consideren “necesario”. Y, finalmente, quedamos donde mismo. Esta pirueta intelectual, manoseada por muchos intelectuales trasnochados, es una simple tontería sin ningún sentido ni validez.
La verdad es muy distinta: en realidad, la naturaleza nos dice que “todo está permitido”, pero hay cosas que revisten “peligro” para el hombre y la naturaleza misma. Por supuesto que está en nuestro poder el decidir “hacer lo que nos venga en gana” o “hacer lo que debemos” de acuerdo a lo que la razón y la sensatez nos indican. La existencia de dioses no ha variado esto en un ápice, salvo quizás en un sentido negativo.
Digan lo que digan las creencias, los seres humanos terminan siempre organizando la vida de acuerdo a las necesidades y, especialmente, en busca del placer huyendo del dolor, cuestión contraria a todo idealismo cuya exigencia primordial es, precisamente, la pérdida de la autodeterminación, indicando un camino único y unívoco. Al no someterse, entonces los individuos son reos del pecado y la culpa.
El ateísmo busca una opción diferente, una alternativa que, sin acudir al terror ni a la prohibición, promueva entre los hombres una visión racionalista y sensata de la vida. De nada nos sirve una creencia, ni los fuegos eternos, ni las promesas celestiales, si no logramos crear la VOLUNTAD de una ética compatible con la realidad. El terror y la prohibición han demostrado su ineficacia. En cambio, cuando las sociedades se organizan en base al “sentido común” –nunca antes mejor expresado-, las probabilidades de lograr la paz social y la satisfacción individual constituye una posibilidad cierta.
Lo que resulta inaceptable es que, contrariamente a lo que impulsan los hechos naturales, nos veamos obligados a someternos a directrices “inventadas” por algunos para su propio beneficio. Ellos buscan atemorizar a los débiles morales y mentales anunciando el “caos” si no se siguen “sus normas”. Pero la verdad es que, a todas vistas, son ellos los que han implantado el caos con sus intransigencias, persecuciones y rigideces.
La Libertad constituye, entonces, en bien más preciado de la vida, pues es el ambiente que le permite desarrollarse en directa relación con los hechos, construyendo el mejor futuro posible, en contra de los “ideales” que, persiguiendo un “futuro perfecto”, crean un “presente insoportable”.

6 comentarios:

ALBERTO dijo...

Leiste alguna vez la nivela ´´Sobre heroes y tumbas´´´ de Sabato?, bueno, te la recomiendo alli dice yno de los personajes que existen diversas hipotesis acerca de dios, y son estas :
1 - dios no existe, por esa la maldad en el mundo.
2 - dios existe pero esta loco, y nosotros somos us accesos de locura.
3 - el demonio vencio a dios en la batalla del principio de los tiempos y dios esta preso por el demonio desde entonces.
estas tres hipotesis siempre me obsesionaron, a veces creo en una a veces den otra.

Erick dijo...

Suponiendo que Dios no existiera, y solo existiera la vida, si solo tienes la vida y no hay más después de ella: Entonces ¿Por qué pierdes tu tiempo escribiendo sobre Dios? y más si estas seguro que no existe y no importa? ¿Por qué te preocupa tanto la no existencia de Dios?

Si Dios no existe, y solo tienes la vida, entonces porque no te dedicas mejor a disfrutar lo mucho o poco que te quede de vida?

¿Quieres una prueba? Dios es humilde (la humildad es superior a la soberbia, (la soberbia es egoísta)) y solo se manifiesta a la gente sencilla y además, nos quitaría la libertad de elegir entre pecar o no pecar, entre creer o no creer, lo amaríamos porque no tendríamos de otra...

La prueba que te puedo dar es muy peligrosa, juega con la Quija (yo tengo muchos amigos que no creían en Dios, y se burlaban y hasta se unieron a cultos satánicos y demás cosa, y ahora son bien santitos y llenos de temor a Dios… porque a muchos de ellos se les apareció el diablo, (ese no teme en manifestarse) y cuando se manifiesta ya es muy difícil quitártelo de encima... y créeme que por la desesperación buscarás a Dios.

Ricardo dijo...

Ateísmo


Por Bill Gordon

Pregunta:

"¿No se ha desmentido ya la existencia de Dios?

Respuesta cristiana: Quien hace esta pregunta generalmente cree que la existencia de Dios ya ha sido desmentida por la Filosofía, la Sicología o la Ciencia.

Objeciones filosóficas a la existencia de Dios, el problema: La principal objeción filosófica a la existencia del Dios bíblico implica el problema del Mal. El Cristianismo enseña que Dios es omnipotente (ver Sal. 115:3; Jer. 32:17; Mt. 19:26) y todo bondad (ver Lv. 11:44-45; Sal. 11:4-6; 18:1; 145:7; Is. 57:15; Hab. 1:13; St. 1:13). También sostiene que Dios creó todo (ver Gn. 1:1; Ex. 20:11; Nh 9:6; Sal. 33:6; 102:25; Hch 4:24; 14:15; 17:24). Sin embargo, el Mal existe en el Mundo. Por lo tanto, muchos ateos argumentan que o bien Dios no es completamente bueno y creo el Mal, o no es omnipotente, y no puede hacer nada acerca del mal. En todo caso, el ateo sostiene que el Dios perfectamente bondadoso y todopoderoso de la Biblia no puede existir.

Respuesta cristiana: Los cristianos responden a los argumentos filosóficos contra la existencia de Dios reafirmando la doctrina cristiana de la Creación. A diferencia de las religiones panteístas, el Cristianismo enseña que Dios ha creado lo que no es Dios. La doctrina de la Creación enseña que el Universo no es parte de Dios, ni una ilusión en la mente de Dios. El Cristianismo enseña que Dios ha investido a Su creación con verdadera existencia. No sólo creó Dios algo separado de Sí mismo, sino que hizo parte de Su creación a Su imagen (ver Gn. 1:26-27; 5:1; 9:6; 1 Cor. 11:7; St. 3:9). Según la Biblia, la humanidad fue creada a imagen de Dios. Una de las implicaciones de estar hechos a imagen de Dios es la capacidad de tomar decisiones. Las personas no son robots programados ni animales controlados por sus instintos, sino que poseen libre albedrío.

Cuando los teólogos se refieren a seres humanos poseedores de libre albedrío, no quieren decir que la gente tenga opciones ilimitadas, sino, simplemente, que tienen la habilidad de escoger entre las opciones disponibles.

Cuando Dios creó a la humanidad con libre albedrío, le dio la habilidad de amarlo verdaderamente o rechazarlo. Dios nos concedió la capacidad de obedecerlo o desobedecerlo libremente. Él no fuerza a nadie a amarlo o seguirlo (ver Juan 3:16-18; 2 Cor. 5:19-21; Ap. 3:20; 22:17). El Cristianismo enseña que el mal uso del libre albedrío permitió que el Mal viniera al Mundo (ver Gn. 3:1-24).

Cuando los cristianos explican que el Mal apareció debido al mal uso del libre albedrío, los ateos ponen como objeción las siguientes preguntas:

Objeción filosófica: ¿Por qué creó Dios criaturas libres capaces de obrar mal?

Respuesta cristiana: Los cristianos admiten que teóricamente Dios pudo haber creado un mundo sin criaturas moralmente libres, capaces de escoger entre el Bien y el Mal. Sin embargo, sostienen que un mundo así sería inferior al que tenemos ahora. Es importante notar que un sistema donde no existan criaturas moralmente libres es, por definición, un sistema amoral. Los cristianos creen que un mundo donde existe la Ética es mejor que uno donde la Justicia y la Virtud sean imposibles. La capacidad de tomar decisiones basadas en principios es uno de los dones más grandes de Dios. El hecho de que haya sido mal utilizado no le quita valor.

Objeción filosófica: ¿Por qué no creó Dios criaturas libres que no pecaran?

Respuesta cristiana: Quienes interponen esta objeción nunca proporcionan una respuesta satisfactoria al problema de cómo podría Dios manipular una opción libre y al mismo tiempo conseguir que siguiera siendo libre. La doctrina cristiana enseña que Dios es todopoderoso. Sin embargo, hay ciertas cosas que incluso un Dios todopoderoso no puede hacer. Por ejemplo, la Biblia enseña que Dios no puede pecar (ver Nm. 23:19; 1 Sam. 15:29; Hb. 6:18; St. 1:13). Los teólogos cristianos también argumentan que Dios no puede hacer nada absurdo o contradictorio. Cuando un escéptico pregunta por qué Dios no hizo criaturas libres que no se inclinaran por el mal, igual podría preguntar por qué no hizo círculos cuadrados. Ambas preguntas son contradictorias y absurdas. Un cuadrado no es un círculo y una voluntad fija no es libre.

Objeciones sicológicas a la existencia de Dios: ¿Acaso no ha probado la sicología que creer en Dios no es otra cosa que el cumplimiento de un deseo? Un argumento muy popular entre muchos ateos es que la gente cree en la existencia de Dios por razones sicológicas. Argumentan que quien cree en Dios no es suficientemente fuerte para enfrentar la realidad sin la muleta sicológica de creer en la existencia de Dios. Por lo tanto, creer en Dios no es más que el deseo de que exista.

Respuesta cristiana: Cuando se les desafía con argumentos sicológicos contra la existencia de Dios, los pensadores cristianos señalan que nuestros deseos no afectan la realidad. El hecho de que mucha gente quiera que el Dios de la Biblia exista no tiene implicaciones sobre la existencia real de Dios. Tampoco es razonable pensar que sólo porque deseemos que algo sea verdadero, tenga que ser falso. No es lógico argumentar que Dios no puede ser real simplemente porque los cristianos desean que exista. A veces lo que deseamos existe realmente. Es necesario señalar al incrédulo que el argumento sicológico contra la existencia de Dios es una espada de dos filos que corta en ambas direcciones. Si estos argumentos sicológicos fueran válidos, los cristianos podrían argumentar con la misma facilidad que el ateísmo es una muleta sicológica para quienes son incapaces de enfrentar la realidad de la existencia del Dios bíblico. La idea de tener que rendir cuentas algún día por su vida ante un Dios omnisciente y omnipotente es angustiante para el ateo. Por lo tanto, el incrédulo reprime la existencia de Dios por razones sicológicas: porque desearía que Dios no existiera.

Como se ha discutido, lo que deseamos no tiene ningún efecto sobre la realidad. Desde el punto de vista lógico, el argumento sicológico contra el ateísmo es tan inválido como el argumento sicológico contra el teísmo. Sin embargo, esta discusión nos hace ver que el argumento sicológico resulta ser tan problemático para el ateísmo como para el Cristianismo.

Objeciones científicas a la existencia de Dios: ¿Acaso no ha probado la Ciencia que Dios no existe?"

Los ateos que presentan esta objeción con frecuencia creen que tanto la Ciencia como la Evolución han probado la inexistencia de Dios.

Respuesta cristiana: Ciertamente la teoría de la Evolución enseña que procesos puramente naturales pueden explicar el Universo. Sin embargo, hay buenas razones para rechazar la Evolución atea y creer en la doctrina bíblica de la Creación.

Por ejemplo, las observaciones astronómicas indican que el Universo no siempre ha existido, sino que llegó a existir aparentemente de la nada. Estas observaciones concuerdan con la enseñanza bíblica de que Dios creó el Universo de la nada (ver Sal. 33:6; Hb. 11:3; Ap. 4:11). Además, el registro fósil que muchos evolucionistas citan como la prueba más contundente de su teoría es también una de sus mayores debilidades. Aunque pueden verse muchas especies extintas en dicho registro, incluso los mismos evolucionistas admiten que hay pocas pruebas de las formas de vida intermedias. El registro fósil no ha apoyado la teoría de la Evolución con pruebas de cambios graduales de una especie a la siguiente. Por el contrario, repentinamente aparecen nuevas especies totalmente formadas. Lejos de desmentir la existencia de Dios, los descubrimientos científicos la han hecho más plausible.

Entre más aprende la ciencia acerca de la complejidad y sofisticación de la Creación, más difícil es creer que todo sucedió por casualidad. Por ejemplo, la ciencia ha descubierto que una trenza de ADN puede cargar la misma cantidad de información que un volumen enciclopédico. Nadie que encontrara un tomo enciclopédico en el bosque asumiría que fuerzas y elementos aleatorios lo han producido por casualidad. Tal conclusión sería rechazada por ser totalmente improbable. Sin embargo, los ateos ofrecen el mismo tipo de conclusión improbable cuando se les confronta con la cantidad de información contenida en una molécula de ADN. Se necesita fe para creer en la existencia de Dios, pero los recientes descubrimientos científicos han revelado que se necesita más fe para creer en el ateísmo que en el teísmo.

Conclusiones
La existencia de Dios no ha sido desmentida. La Filosofía, la Sicología y la Ciencia han sido incapaces de demostrar que no hay Dios. Aunque se necesita fe para creer en Dios, dicha fe es razonable y lógica.

MN dijo...

Dices que tienes "otro artículo, donde planteas una breve opción a una ética atea", pero no das la dirección de la página.
¿Donde está?

manuelcabrera000 dijo...

Mostrar la existencia de Dios depende
de nosotros (el receptor) no del emisor (Dios). ¿Desde cuando existe: la gravaedad,los rayos infrarrojos, el Genoma humano,...?
¡Desde siempre!
Objetivamente debemos reconocer que:
1. El Hombre tiene sed de Dios.
2. Dios se ofrece como el agua Viva.
¿Por qué no la bebemos, en vez de disputar con El? (Jn.4:14)
Un saludo en XT.- Mc.

IAVS - Leroy dijo...

"en busca del placer huyendo del dolor".
Precisamente el placer es uno de los planes de Dios para el hombre.
En Génesis 1 (el primer capítulo de la Biblia) se encuentra el relato de la Creación, en el que se repite varias veces "Y vio Dios que era bueno". Un Dios que hace un jardín que se regaba solo, con árboles hermosos y frutos buenos, que hace al ser humano sexuado, con capacidad de raciocinio, de comunicarse... ¿Qué más puedes pretender? En Génesis 3 encuentras cómo entra el dolor y el trabajo arduo en la vida humana; ése no era, ni es, el plan de Dios; es el resultado del ser humano que elige no creer en Dios.
En los capítulos 21 y 22 de Apocalipsis (La Revelación) encontramos que Dios hace "cielo nuevo y tierra nueva", como al principio. Yo quiero vivir ahí.
Es verdad que algunas iglesias han inventado un presente insoportable que no tiene sustento en lo que Dios reveló. Estoy hablando de un Dios creador amante; lo que los demás digan que Dios dijo...
Yo creo en Dios, y vivo con esperanza a pesar del dolor y los problemas actuales. Y tú: vivirás 70, 80, quizá 90 años ¿para qué?

"un camino único"
¿Nunca tomaste un antibiótico para solucionar una infección? Es la única solución. ¿Acaso acusarías al médico de impedir tu autodeterminación? ¿Por qué cumples en tomarlo cada 8 horas?, ¿porque crees en el papelito que viene con el antibiótico, o porque crees en quién escribió esa indicación? ¿Y por qué no te lo bebes todo de una vez? Lo que dice el papelito es para que no tengas dolor, aunque el sabor del remedio sea amargo. Yo creo que El Médico dejó indicaciones de cómo superar esta infección.

Y si la medicina que tomo es un placebo, al menos habré vivido con esperanza. Y tú, creyendo que es un placebo, habrás vivido toda la vida con la seguridad de que vas a morir a causa de la infección.

Pero si lo que Dios revela es real, viviré por la eternidad gozando junto a Quién tú pensabas que no existe.